Servicios Sociales concede un millón de euros para financiar más de 500 proyectos de vida independiente de personas con discapacidad y problemas graves de salud mental
La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia ha concedido un millón de euros en subvenciones para financiar un total de 512 itinerarios individualizados de vida independiente dirigidos a personas con discapacidad y personas con problemas graves de salud mental.
La resolución, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), da cobertura a programas desarrollados por entidades sin ánimo de lucro mediante itinerarios individualizados de apoyo.
A este respecto, la directora general de Personas con Discapacidad, Bárbara Congost Miron, ha destacado que estas ayudas "permiten que cada persona pueda desarrollar su propio proyecto de vida, tomar decisiones con los apoyos que necesite y participar plenamente en su entorno social y comunitario”.
Además, en este sentido, Congost ha añadido que los itinerarios individualizados "sitúan a la persona en el centro de la intervención y se adaptan a sus necesidades, preferencias y objetivos para favorecer una vida más autónoma”.
Esta medida tiene como objetivo favorecer la autonomía personal y la inclusión social de las personas participantes a través de proyectos centrados en sus necesidades, preferencias y decisiones, incorporando servicios de apoyo y medidas complementarias que faciliten el desarrollo de una vida independiente.
En total, las ayudas han sido concedidas a 57 entidades sociales especializadas en la atención a personas con discapacidad y personas con problemas graves de salud mental, que desarrollan programas de acompañamiento, inclusión social y apoyo a la vida independiente en distintos puntos de la Comunitat Valenciana.
Los itinerarios subvencionados se diseñan de forma individualizada y permiten establecer para cada persona un plan de actuación con objetivos, recursos y apoyos adaptados a su situación personal.
La finalidad de estos programas es que las personas puedan tomar decisiones sobre su propia vida de acuerdo con sus preferencias y valores, reduciendo situaciones de dependencia y reforzando su participación en la comunidad.
Asimismo, los proyectos impulsan que las personas participantes puedan elegir dónde vivir, mantener su autonomía personal y desarrollar actividades cotidianas por sí mismas, con o sin apoyos.


