Natalia Enguix con motivo del Día del Orgullo: “la diversidad nos enriquece como sociedad y refuerza la democracia”
"No hay libertad sin igualdad, ni igualdad sin respeto, ni democracia plena si alguna persona ve cuestionados sus derechos". Las palabras son de Natàlia Enguix, vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia, que hoy ha conmemorado el Día del Orgullo LGTBI con la tradicional lectura del manifiesto en sede provincial. Acompañada por el director general de Diversidad de la Generalitat, Stephane Soriano, y la diputada de Bienestar e Inclusión Social, Imma González, la vicepresidenta ha manifestado que la diversidad "nos enriquece como sociedad y nos hace más fuertes como demócratas".
Enguix ha abierto el acto y la lectura del manifiesto recordando los disturbios de Stonewall del 28 de junio de 1969 y repasando los logros alcanzados en la histórica lucha por la igualdad, la libertad y la dignidad de las personas que forman parte de la diversidad sexual, familiar y de género. "La fecha que hoy conmemoramos fue un grito a la esperanza para todas las personas que han sido perseguidas, excluidas, criminalizadas o invisibilizadas por el simple hecho de ser quienes son o de amar a quienes aman", ha expresado la responsable de Igualdad, quien ha insistido en "el reconocimiento a las generaciones que han contribuido".
Pero el Día del Orgullo no es sólo una fecha conmemorativa, también es "un momento para reivindicar la libertad, la igualdad y la dignidad de todas las personas y reflexionar sobre los retos que tenemos por delante", ha continuado la anfitriona del acto celebrado en el patio del Palau dels Scala. Los datos que lanzan los informes de la Federación Estatal LGTBI+ confirman que queda un largo camino por recorrer, como recoge el manifiesto provincial. El 44% de las personas LGTBI han sufrido alguna discriminación, acoso o agresión por su orientación sexual en el último año. Y en el ámbito socioeconómico, la tasa de paro de la población LGTBI se situó en el 12,2% en 2025, por encima de la tasa de la población general.
Las cifras se suman al aumento de insultos y amenazas en las redes sociales; el incremento de agresiones y discriminaciones en el ámbito laboral y la persistencia de la infradenuncia. Frente a todo esto, Natàlia Enguix aboga por "la responsabilidad de las instituciones públicas a la hora de construir una sociedad justa e inclusiva donde nadie vea limitado su proyecto de vida". En este punto, Enguix ha reconocido "el paso significativo que ha dado el Congreso de los Diputados reforzando la respuesta legal contra las terapias de conversión". En su opinión, la reforma del Código Penal para castigar estas terapias “es un mensaje claro de que la diversidad no es una enfermedad, y por tanto no necesita tratamiento sino protección del Estado de derecho”.
La diversidad en el ámbito comarcal
La diputada de Bienestar e Inclusión Social, Imma González, ha tomado el relevo de Enguix en la lectura del manifiesto, admitiendo que la igualdad legal "no siempre se traduce en una igualdad real y efectiva". González ha puesto el foco en los entornos rurales y pequeños municipios de la provincia, donde las personas LGTBI "han contribuido históricamente al desarrollo social, cultural y económico de sus pueblos, a menudo desde la invisibilidad".
La Diputación asume esa responsabilidad de “garantizar que las nuevas generaciones puedan crecer y vivir en sus municipios, sin ver condicionado su proyecto de vida por actitudes discriminatorias, por lo que trabajamos en la promoción de la igualdad de oportunidades y la cohesión social en todo el territorio, con una política estable de apoyo a la diversidad sexual con ayudas específicas para municipios de menos de 0”.
La apuesta del equipo de gobierno provincial se traduce en “más de un millón de euros entre 2024 y 2026 para que los ayuntamientos desarrollen actividades de sensibilización y prevención de la LGTBI-fobia”, ha señalado Imma González, quien ha puntualizado que “sólo en 2026, las ayudas han llegado. En la misma línea, la titular de Diversidad, Natàlia Enguix, ha afirmado que "los derechos humanos no pueden depender del código postal", y que las personas LGTBI "deben vivir con libertad, seguridad y dignidad en una gran ciudad o en cualquier pueblo de nuestras comarcas".
Discursos de odio
El incremento de los discursos de odio ha centrado la intervención del director general de Diversidad, Stephane Soriano. En esta línea, "la desinformación y las narrativas que cuestionan derechos ya consolidados crecen en un contexto convulso, como demuestran los intentos de legalización de las terapias de conversión". En el ámbito Europeo, el responsable del Consejo ha hecho referencia a España como país líder en la protección jurídica a las personas LGTBI, pero ha alertado de una "creciente polarización, en un contexto en el que conviven avances LGTBI con una reacción política y cultural contra estos avances".
Soriano ha ejemplificado, durante su lectura, esa polarización a la que hace referencia el manifiesto. "La educación tiene un papel clave en la formación de las nuevas generaciones, y en diferentes países europeos ha habido conflictos políticos por el intento de excluir contenido LGTBI de la educación sexual". Ante esta situación, el director general de Diversidad ha instado a las instituciones públicas a “actuar con firmeza frente a los discursos de odio, promoviendo el respeto, la convivencia y la igualdad efectiva”.
Entre las propuestas incluidas en la parte final del manifiesto destacan la implicación inequívoca de la Diputación de Valencia con la defensa de los derechos humanos y la no discriminación de las personas LGTBI; reconocer la contribución histórica del movimiento asociativo a la consecución de derechos y libertades que hoy forman parte de nuestro patrimonio democrático; defender una educación pública y de calidad en diversidad sexual y de género; seguir impulsando las ayudas para políticas de diversidad en municipios de menos de 15.000 habitantes; y promover acciones formativas para el personal de las administraciones locales en ámbitos como servicios sociales, juventud, educación y seguridad ciudadana.