Barrios que cuidan: la importancia de las redes vecinales frente a la crisis climática
La Asociación Entrepobles presenta una nueva infografía bajo el título Barrios que cuidan, enmarcada en la segunda fase de su campaña de sensibilización ciudadana ante los retos del cambio climático.
Esta iniciativa pone el foco en la importancia de construir barrios y vecindarios preparados para afrontar posibles situaciones de emergencia climática, promoviendo estrategias colectivas que contribuyan a crear municipios más seguros, solidarios y resilientes.
La campaña parte de una idea fundamental: las redes vecinales constituyen una importante red de protección frente a las crisis. La resiliencia no se construye en soledad, sino a través de relaciones de proximidad entre personas que se conocen, se organizan y se cuidan mutuamente.
La infografía propone, en primer lugar, tejer redes de apoyo vecinal, fomentando el conocimiento entre vecinos y vecinas y la participación en asociaciones, redes y espacios de colaboración. También destaca la importancia de informarse a través de fuentes fiables, consultar los avisos oficiales, compartir únicamente información contrastada y evitar la difusión de rumores.
Otro de los ejes fundamentales es el cuidado de las personas que pueden encontrarse en una situación de mayor vulnerabilidad, como la infancia, las personas mayores y las personas con diversidad funcional. La campaña recuerda que la prevención y la respuesta ante una emergencia deben tener en cuenta las necesidades de toda la población, promoviendo la solidaridad, la accesibilidad y el acompañamiento.
Asimismo, la infografía reivindica la creación y mejora de refugios climáticos y espacios públicos que protejan a la ciudadanía frente a las altas temperaturas y otros episodios climáticos extremos. Para ello, plantea la necesidad de contar con espacios naturales, accesibles, frescos, seguros y gratuitos, que dispongan de agua, zonas de descanso y aseos. También destaca la importancia de aumentar el arbolado y las zonas de sombra, mejorar la accesibilidad de las calles, instalar fuentes y favorecer la creación de espacios de encuentro y convivencia.
En materia de prevención, la iniciativa recomienda conocer los teléfonos de emergencia, acordar pautas de actuación ante posibles situaciones de riesgo y participar en simulacros y actividades colectivas. Además, pone en valor los pequeños gestos cotidianos, como realizar una llamada, enviar un mensaje, hacer una visita o ayudar con la compra, acciones que pueden resultar esenciales para acompañar y proteger a quienes más lo necesitan.
Durante los próximos meses, se difundirá una serie de infografías que se instalarán en los principales espacios de relación social de los municipios de Cheste, Chiva y Yátova. La campaña también tendrá presencia en redes sociales y cuenta con la colaboración de los ayuntamientos de estos municipios de la comarca de la Hoya de Buñol y de la Facultat de Ciències Socials de la Universitat de València.
La iniciativa se enmarca en el proyecto «Desarrollo psicocomunitario en clave de emergencia social y catástrofes», financiado por la Generalitat Valenciana, que desarrolla actuaciones en municipios afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024.
El proyecto cuenta con financiación de la Generalitat Valenciana, a través del Pla Recuperem València y de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia, junto con Cooperació Valenciana, y con la colaboración de los ayuntamientos de Cheste, Chiva y Yátova.
Desde la perspectiva de la Concejalía de Educación y Servicios Sociales, esta iniciativa pone de manifiesto la importancia de fortalecer los vínculos vecinales y promover una cultura del cuidado, la prevención y la solidaridad. La educación en valores, la participación ciudadana y el acompañamiento a las personas en situación de mayor vulnerabilidad son fundamentales para construir municipios más cohesionados, capaces de organizarse y ofrecer apoyo ante situaciones de emergencia. Fomentar el conocimiento mutuo y la colaboración vecinal contribuye a que nadie se sienta solo o desprotegido cuando más necesita ayuda, apunta la concejala de estas áreas, M.ª Ángeles Llorente Cortes.
Por su parte, David Pujals, desde la Concejalía de Medio Ambiente, señala que la campaña recuerda la necesidad de adaptar nuestros municipios a los efectos del cambio climático mediante la planificación de espacios públicos más saludables, accesibles y resilientes. El incremento de las zonas verdes, el arbolado y las áreas de sombra, junto con la creación de refugios climáticos y espacios de encuentro, son medidas que contribuyen a mejorar el bienestar de la ciudadanía y a reducir los efectos de las altas temperaturas. Avanzar hacia municipios más sostenibles y preparados requiere tanto actuaciones ambientales como la implicación de la ciudadanía en el cuidado de su entorno.


