Cheste y la Generalitat coordinan los trabajos de eliminación de cañas y la renaturalización del barranco de Poyo para la prevención de avenidas
El alcalde de Cheste, José Morell, mantuvo este martes 22 de septiembre en el Ayuntamiento una reunión de trabajo con la subdirectora del Comisionado para la Recuperación de la DANA de la Generalitat en la que se trasladó los trabajos que va realizar la institución a través de TRAGSA.
El encuentro forma parte de la ronda de reuniones que la Generalitat está celebrando con los municipios incluidos en el plan autonómico de limpieza de cañas y renaturalización de cauces, con el objetivo de analizar con cada ayuntamiento los trabajos concretos que se ejecutarán en su territorio.
Los trabajos consistirán en la eliminación de la caña invasora (Arundo donax) y su sustitución por vegetación autóctona propia del bosque de ribera. Con ello se pretende aumentar la capacidad hidráulica del cauce, mejorar la infiltración del agua, reducir el riesgo de incendios y recuperar el barranco como espacio natural y de disfrute para los vecinos y vecinas.
En el caso de Cheste, se actuará dentro del barranco de Poyo en el tramo comprendido entre el Charquico Palomo y el puente de la gasolinera, así como en el barranco de Sechara a lo largo del perímetro del Circuito de Velocidad. Además de la plantación de vegetación autóctona, se habilitará senderos en el recorrido.
Cheste es uno de los once municipios de la cuenca del Poyo que se beneficiarán de esta actuación, junto a Chiva, Riba-roja de Túria, Quart de Poblet, Aldaia, Alaquàs, Torrent, Picanya, Paiporta, Catarroja y Massanassa. El barranco del Poyo fue uno de los principales ejes de la riada del 29 de octubre de 2024, y la acumulación de caña en su cauce agravó sus efectos aguas abajo.
“Hemos conocido de primera mano un proyecto que es fundamental para la seguridad de Cheste. El barranco del Poyo nos recuerda cada día lo que vivimos en la DANA, y actuar en su cauce es prevenir”, ha señalado el alcalde, José Morell.
El plan de la Generalitat, dotado con 56,4 millones de euros en una primera fase, actuará sobre 160 kilómetros de cauces y unas 400 hectáreas en las cuencas del Poyo, el Túria, el Magro y el barranco de Picassent, en un total de 53 términos municipales. Está prevista la plantación de alrededor de 400.000 árboles y plantas autóctonas, y los trabajos se realizarán con el apoyo técnico de las empresas públicas TRAGSA y VAERSA.
El alcalde de Cheste, José Morell, mantuvo este martes 22 de septiembre en el Ayuntamiento una reunión de trabajo con el Comisionado para la Recuperación de la DANA. La delegación autonómica, encabezada por con Gloria Romero, subdirectora general de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, trasladó al primer edil los detalles del proyecto de renaturalización del barranco del Poyo a su paso por el término municipal.
El encuentro forma parte de la ronda de reuniones que la Generalitat está celebrando con los municipios incluidos en el plan autonómico de limpieza de cañas y renaturalización de cauces, con el objetivo de analizar con cada ayuntamiento los trabajos concretos que se ejecutarán en su territorio.
Cheste es uno de los once municipios de la cuenca del Poyo que se beneficiarán de esta actuación, junto a Chiva, Riba-roja de Túria, Quart de Poblet, Aldaia, Alaquàs, Torrent, Picanya, Paiporta, Catarroja y Massanassa. El barranco del Poyo fue uno de los principales ejes de la riada del 29 de octubre de 2024, y la acumulación de caña en su cauce agravó sus efectos aguas abajo.
Los trabajos consistirán en la eliminación de la caña invasora (Arundo donax) y su sustitución por vegetación autóctona propia del bosque de ribera. Con ello se pretende aumentar la capacidad hidráulica del cauce, mejorar la infiltración del agua, reducir el riesgo de incendios y recuperar el barranco como espacio natural y de disfrute para los vecinos y vecinas.
“Hemos conocido de primera mano un proyecto que es fundamental para la seguridad de Cheste. El barranco del Poyo nos recuerda cada día lo que vivimos en la DANA, y actuar en su cauce es prevenir”, ha señalado el alcalde, José Morell.
El plan de la Generalitat, dotado con 56,4 millones de euros en una primera fase, actuará sobre 160 kilómetros de cauces y unas 400 hectáreas en las cuencas del Poyo, el Túria, el Magro y el barranco de Picassent, en un total de 53 términos municipales. Está prevista la plantación de alrededor de 400.000 árboles y plantas autóctonas, y los trabajos se realizarán con el apoyo técnico de las empresas públicas TRAGSA y VAERSA.


